
Isabel Romero de García
Biografía
La profesora Isabel Romero de García nació en Barahona el 18 de noviembre de 1929. Es hija de los señores Ricardo Romero y Altagracia Piñeyro Suero. Maestra alfabetizadora y profesora de básica durante dos décadas. También es graduada de maestra en repostería en la escuela laboral María Trinidad Sánchez. Ha participado en diversos seminarios y convivencias para el desarrollo de la familia.
Casada con el señor Tito Antonio García González, marino mercante cuando la conoció y luego Operador de Calderas en la CDE, con el que procreó cinco hijos: el escritor Rafael García Romero, con más de 12 obras publicadas; la doctora en salud comunitaria, Digna García Romero, Luís García Romero (Fallecido), Antonio García Romero (Técnico en Informática) y Virgilio García Romero, quien es Ing. Agrónomo y Lic. en Derecho. Doña Isabel cuenta con una docena de nietos.
La profesora Isabel Romero llega a la comunidad de Villa Juana a finales de la década de los sesenta cuando, junto a sus proles y esposo, se muda a la calle Osvaldo García de la Concha No. 81; años después se trasladan a la casa No. 27 de la misma calle, donde reside aún y ha transcurrido gran parte de su vida. Sus hijos, profesionales ahora, estudiaron en escuelas y colegios de Villa Juana y Villa Consuelo.
Desde muy joven ha tenido una fuerte inclinación literaria y cultural. De esa época todavía conserva un manojo de poemas, que están contenidos en una obra inédita de poesía.
Ha desarrollado una labor comunitaria de acompañamiento, asesoría y desarrollo de destrezas culinarias para las amas de casa del sector. Pero la tarea más relevante ha sido con la niñez.
Desde hace cuatro décadas reúne todos los jueves de la semana en su hogar a una veintena de niños, para educarlos en valores éticos, cívicos, morales y religiosos, muchos de los cuales hoy son hombres y mujeres de bien que han continuado ligados al hogar de doña Isabel, o Doña Pipí, como también le llaman, y ahora envían a sus hijos e hijas al culto a recibir la misma enseñanza.
En ese espacio, doña Isabel enseña a los niños a crecer con apego a los valores de una niñez sana, para que en el futuro se conviertan en hombres y mujeres que aman y respetan a sus padres y a la sociedad, en sentido general, así como que puedan seguir una escolaridad productiva que los ayude a coronar con éxito una profesión universitaria.
Por más de treinta años ininterrumpidos ha celebrado con una cena el Día del Niño, a la que asisten más de cincuenta niños cada 23 de diciembre, con lo que culmina el ciclo de un año del trabajo semanal, que incluye reuniones y orientaciones éticas, morales, humanas y religiosas.
Ha recibido varios reconocimientos por sus aportes a la educación, a su labor social y su sensibilidad frente a los niños, entre ellos uno del Ayuntamiento de Barahona, como “Hija distinguida”; así como de la Iglesia Buenas Nuevas, en Santo Domingo, por sus aportes a la comunidad religiosa y su dedicación a los niños para que tengan un desarrollo sano. |