Doña Altagracia es una dama de finos modales, siempre elegante, fiel devota del Corazón de Jesús.
Llegó a nuestro barrio por allá por el 1950, y desde entonces, ha resido en el mismo.
Es una mujer que a pesar de su edad, mantiene el espíritu de afanadora, por lo que donde quieras que ha estado siempre aportando a las buenas causas.
Residiendo casi toda su vida en la Amíama Gómez, No.36, es de alta prestancia su presencia en cualquier acto realizado en nuestro barrio.
Por eso y mucho más, doña Altagracia merece un galardón a la Edad de Oro.
|