Busca desesperadamente ayuda
Don Abigail con pasos lentos y miradas perdidas en el horizonte
(Agosto 2006)
Abigail Antonio Corcino Alba
Dice ser vendedor de dulce
Don Abigail tiene unos 80 años, no sabemos si tiene hijos. Cansado por el paso de los años, sin encontrar manos solidarias que le ayuden, caminando a pasos lentos, con miradas perdidas en el horizonte, así pasa los días este ser humano, quien reside en la calle Moca No. 138, del populoso sector de Villa Juana, en el Distrito Nacional, capital de la República Dominicana.
Mientras esperábamos de una rueda de prensa en el local que alberga a la Fiscalía Barrial para Villa Juana, Miras Flores y Don Bosco, observamos a este hombre, cavisbajo y hablando entre dientes buscando la manera de ser escuchado.
Hablar de lucha contra la delincuencia en ese momento era más importante que este ser humano, quién sólo buscaba ser escuchado, más sin embargo, no era posible que se le prestara atención, por que la “Lucha contra la delincuencia” es más “importante” que el bienestar de Don Abigail.
Como es mi costumbre, no pude resistir la situación presentada, descuidé un poco mis “obligaciones” con atender a la prensa que llegaba en busca de las informaciones sobre la insoportable ola de violencia y criminalidad que estaba afectando a todo el territorio dominicano.
Esto era de vital importancia, pero nadie advertía la penosa situación de Don Abigail. Me quede contemplando el accionar de todos por varios minutos, y el accionar de Don Abigail que no perdía ni un solo instante para hacer de conocimiento su caso.
Hablando entre palabras cortadas y sin fuerza, hacía posiblemente el esfuerzo más grande de toda su vida, y la verdad que debo reconocerlo, yo mismo no le podía entender casi cada.
Don Abigail pronunciaba mucho las mismas palabras, cuando se le preguntaba que ayuda o que quería, él repetía “El mismo punto del punto que se está tratando en este punto”. Era como si se tratara de un cd, repetía lo mismo. Observando que Don Abigail no estaba muy bien, decidí probar otra estrategia, puse a mi gran amiga Teresa Frías a conversar con él, para ver si era que él se sentía presionado conmigo. Bueno, con Teresa Frías casi fue igual, exceptuando que pudimos saber donde vivía y algo más de su caso.
Don Abigail decía que un agente de la Autoridad Metropolitana de Tránsito (AMET) le había tomado prestado un dinero y que a pesar de que se lo estaba pagando, los pagos eran muy lentos y de muy poco dinero. Otro dato que obtuvimos de este hombre cansado y de un estado en descuido fue que el mismo agente de la Amet le propinó varios golpes, especialmente en sus piernas, no nos indicó el motivo o si era para no terminar de pagarle el dinero que le debía, que según don Abigail eran unos 24 mil pesos.
A pesar de que entendemos que este hombre no se ve muy bien, y sus palabras algunas veces no coherentes, más sin embargo es sobre todo un ser humano, por lo que pedimos la ayuda para Don Abigail. La primera ayuda es ver si es posible algún tratamiento médico especializado.
Por lo pronto, Red Poder Comunitario hará una cita en el Instituto de la Familia, de atención gratuita a personas necesitadas, que opera en la Universidad Católica de Santo Domingo o en la Clínica de nuestro gran amigo el doctor Cruz Jiminian, esta cita es con el objetivo de ver si conseguimos ayuda para que un especialista le haga un chequeo a Don Abigail, para así determinar el accionar a su favor.
Laddy Cortorreal
Director General de Red Poder Comunitario (RPC) |