Unos 3 mil soldados se unirán a otros tantos policías que saldrán a partir de miércoles a las calles para combatir la ola de violencia que azota al país, anunciaron ayer fuentes oficiales. El despliegue se realizará en 18 puntos del país, según informaron a la prensa los jefes de las Fuerzas Armadas, Sigfrido Pared Pérez, y el de la Policía Nacional, Bernardo Santana, junto con otros funcionarios.
Las autoridades también pondrán en marcha a partir de hoy el plan que limita el horario en las ventas de bebidas alcohólicas en bares y discotecas, y supervisarán los lugares de diversión.
Estas son algunas de las primeras medidas que se aplicarán en el país para combatir la delincuencia, de una serie aprobada ayer por el presidente dominicano, Leonel Fernández.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno está la suspensión temporal de las importaciones de armas de fuego y municiones, así como el decomiso de las adquiridas ilegalmente.
Las autoridades también decidieron controlar las armerías con el objetivo de "ajustar" a la ley la venta de armas de fuego y municiones, y una mayor coordinación entre el Ministerio de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para la incautación de éstas.