Líder del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, Vicepresidente
de la Internacional Socialista, y Presidente del Comité
de la IS para América Latina y el Caribe, SICLAC.
José Francisco Peña Gómez, líder
del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, y uno de los Vicepresidentes
de la Internacional Socialista, falleció el 10 de mayo
pasado en su hogar de San Cristóbal, República
Dominicana, luego de una larga enfermedad.
Había nacido en 1937 en la provincia dominicana de
Valverde, hijo de humildes emigrantes haitianos que debieron
huir del país pocos meses después de su nacimiento,
cuando el dictador Rafael Leonidas Trujillo -quien se hacía
llamar El Benefactor- desató una campaña de
odio en contra de los haitianos.
Adoptado por una familia dominicana, el joven José
Francisco trabajó como lustrabotas y mozo en un bar,
y decidido a estudiar con ahínco, se trasladó
a la ciudad de Santo Domingo -rebautizada como Ciudad Trujillo
por el dictador- en busca de mejores oportunidades educacionales.
Obtuvo así el doctorado en la universidad de la capital
dominicana, y después viajó a la Sorbona, en
Paris, para especializarse.
De regreso a su patria apoyó a Juan Bosch, por entonces
líder del PRD, quien, a pesar de haber ganado las elecciones
presidenciales en 1962 había sido depuesto por un golpe
militar poco después. En 1965 Peña Gómez
alcanzó notoriedad política cuando, desde una
emisora radial, formuló un vibrante llamado a la insurrección
popular contra de la dictadura militar y a favor del retorno
de Bosch.
Junto
a un puñado de militares leales al presidente electo
y con la ayuda de opositores al triunvirato integrado por
Emilio de los Santos, Manuel Enrique Tavares y Ramón
Tapia Espinal (designados por los militares y sin ninguna
legitimidad constitucional), se tomaron la Radio Santo Domingo.
Las fuerzas leales al gobierno de facto contraatacaron y la
lucha se extendió por las calles de la capital. Pero
los constitucionalistas fueron derrotados en su insurrección
plenamente justificada.
Los anticonstitucionalistas
fueron apoyados por una fuerza multinacional integrada por
tropas extranjeras que aniquilaron las esperanzas de un regreso
a la democracia. La fuerza multinacional, respaldada por la
Organización de Estados Americanos, se dio a la tarea
de aplastar a los constitucionalistas.
Esta
fuerza incluía tropas de Paraguay, por entonces presidido
por el general Alfredo Stroessner, y de Guatemala, en ese
tiempo gobernada por una sucesión de personalidades
militares con escaso respeto por los derechos humanos. Más
tarde se incorporaron tropas brasileñas que respondían
al mando del gobierno militar que se había tomado el
poder en dicha nación, el año anterior.
Peña
desempeñó un papel destacado en la lucha contra
aquéllos que, desde dentro y fuera del país,
se empeñaban por mantener en el poder al gobierno anticonstitucional.
Las fuerzas constitucionalistas que él apoyaba eran
comandadas por el coronel Francisco Caamaño Deñó.
Gran parte de los enfrentamientos tuvieron lugar en los alrededores
del Puente Duarte, en ese tiempo la única vía
para atravesar el río que cruza la capital dominicana.
Al año
siguiente, en 1966, el conservador Joaquín Balaguer,
que había sido secretario político de "El
Benefactor", asumió oficialmente como Presidente
y continuó la dictadura que Trujillo había logrado
institucionalizar en República Dominicana. Balaguer
fue el continuador del sistema, en forma prácticamente
ininterrumpida, hasta los años 90. (No sin razón
la República Dominicana fue elegida por Hollywood para
rodar allí el film El Padrino, durante el gobierno
de Balaguer).
Peña
Gómez jamás perdió la esperanza de que
las cosas mejoraran y trabajó con Bosch en el PRD hasta
que éste último abandonó dicho partido
en 1983, para formar una nueva agrupación, desilusionado
por lo que consideraba una línea excesivamente moderada
de Peña Gómez y sus partidarios. Bajo el liderazgo
de este último, el PRD ganó las elecciones presidenciales
de 1978 y 1982, y Peña Gómez fue elegido Alcalde
de la ciudad de Santo Domingo por el período 1982 a
1986, siendo reconocido por su honestidad y eficiencia, en
un cargo nunca antes valorados por tales méritos.
A fines
de la década de los 80, dedicó gran parte de
su esfuerzo como líder del PRD a apoyar a los trabajadores
en sus luchas laborales y promover entendimientos con sus
empleadores del sector privado. En algunos casos se trataba
de empresas extranjeras tales como Falconbridge Nickel (Canadá),
Gulf and Western (EE.UU.) y Metaldom (España).
Cuando
postuló a la presidencia en 1990, llegó tercero
después de Balaguer y de Bosch, debido a las desventajas
que las personas de raza negra y de origen haitiano enfrentan
en un país que fuera invadido y ocupado por Haití
durante el siglo XIX, y en el cual todavía queda mucho
por hacer para eliminar los prejuicios raciales.
En 1994
Peña Gómez ganó las elecciones presidenciales,
pero las fuerzas conservadoras de Balaguer lo despojaron de
la victoria. Llamó entonces a una huelga general que
fue ampliamente apoyada por sus seguidores y, después
de una protesta internacional, Balaguer finalmente anunció
su prematuro retiro en 1996, tras haber ejercido el poder
durante siete períodos. En 1996 Peña Gómez
ganó la primera vuelta electoral, pero no logró
la mayoría requerida.
En la
segunda vuelta Leonel Fernández, un abogado que representaba
al nuevo partido del antiguo líder Juan Bosch, y quien
fue apoyado también por Balaguer y su conglomerado
político, obtuvo un estrecho triunfo.
En la
IS, Peña Gómez se dedicó a impulsar el
Comité de la IS para América Latina y el Caribe,
SICLAC, que presidió por casi 20 años y que
constituyó una voz regional vigorosa en el seno de
la organización. Para muchos integrantes de la familia
de la Internacional Socialista, él representaba la
elocuencia y la pasión latinoamericanas.
En una
carta a su viuda, Peggy, el Presidente de la IS, Pierre Mauroy
señaló que Peña Gómez había
sido "uno de los más fervientes defensores de
nuestros ideales en la República Dominicana y en el
mundo, y uno de nuestros grandes líderes."
El Secretario
General de la IS, Luis Ayala, su amigo de muchos años,
dijo en su funeral:" En medio del sufrimiento por la
pérdida de nuestro hermano Jose Francisco Gómez
Peña - un gigante en las batallas por la democracia
y por los valores que compartimos- nosotros, sus amigos y
todos los socialdemócratas, sabremos cómo seguir
su decidido ejemplo en la defensa de los principios socialdemócratas".
Sus funerales
fueron ocasión de una gran manifestación de
dolor popular, testimonio del gran cariño que el pueblo
le tenía, especialmente los dominicanos más
humildes.
La influencia
de Peña Gómez se hizo sentir tras su fallecimiento
cuando, en los comicios efectuados pocos días después,
el PRD ganó una amplia mayoría en el Senado
y en la Cámara de Diputados. Johnny Ventura, quien
reemplazó a Peña Gómez como candidato
a la Alcaldía de Santo Domingo en el último
minuto, arrasó en la elección, al igual que
Peggy, su viuda, quien fue elegida Vicealcaldesa de la capital
dominicana.
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