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Médico,
abogado, escritor, pedagogo y político. Nació
en Santo Domingo el 14 de enero de 1859, hijo de la pareja
compuesta por Noel Henríquez, de origen sefardí,
y Clotilde Carvajal.
Realizó
sus primeros estudios bajo la tutoría del insigne educador
puertorriqueño Ramón Baldorioti de Castro y,
años más tarde, estudió Derecho Romano
bajo la orientación de Félix María del
Monte. El Derecho Constitucional lo estudio con el sabio educador
Eugenio María de Hostos, realizando, además,
estudios de Filosofía en el Seminario Conciliar de
Santo Tomás en Santo Domingo.
A los
26 años se graduó de licenciado en Derecho en
el Instituto Profesional y fue diplomado como Maestro Normal
algo más adelante. Poco tiempo después se recibió
como licenciado en Medicina y Cirugía.
En 1887
se marchó hacia Europa, radicándose en París,
Francia hasta el año 1891. En la Universidad de Paris
obtuvo el doctorado en Medicina.
De regreso
a República Dominicana ejerce su profesión de
Médico, orientándose luego hacia el magisterio.
Durante unos seis años funge como profesor de la Escuela
Normal fundada por Hostos y en el Instituto de Señoritas
que dirigía su esposa, la notable educadora y poeta,
Salomé Ureña.
Se dedicó
al periodismo y fue Director del periódico "El
Maestro". Al entrar en contradicción con la dictadura
del general Ulises Heureaux (Lilís), decidió
abandonar el país, residiendo durante cinco años
en Cabo Haitiano donde estrechó su amistad con Juan
Isidro Jiménez, regresando junto con él al país
tras la muerte de Heureaux. Jiménez, designado Presidente
de la República lo nombró Ministro de Relaciones
Exteriores.
En 1901
viajó a los Estados Unidos comisionado por el Gobierno
para concertar un acuerdo con los acreedores externos de la
República, pero este acuerdo fue rechazado por el Congreso
Nacional.
A la
caída de Jiménez en abril de 1902, Francisco
Henríquez se marchó voluntariamente a Cuba donde
fijó residencia, revalidó su título de
doctor en Medicina y pasó a ejercer su profesión.
Al término del gobierno provisional de Horacio Vásquez
en 1903, regresó al país, pero volvió
a salir siete meses más tarde, resuelto a no regresar.
En 1907, sin embargo, aceptó del presidente Ramón
Cáceres la misión de delegado ante la II Conferencia
de Paz, en La Haya.
En 1911
fue designado por el presidente Cáceres como Ministro
Plenipotenciario en Haití, a raíz de las diferencias
fronterizas dominico-haitianas. Permaneció en esa nación
sólo el tiempo necesario para la concertación
de un acuerdo, marchando de nuevo a Santiago de Cuba, donde
residía.
Al alcanzar
nuevamente la presidencia Juan Isidro Jiménez, lo designa
junto a Federico Velásquez y el Lic. Jacinto B. Peynado,
en una misión diplomática en Washington. De
allí pasó a Buenos Aires como delegado dominicano
a la Conferencia de la Alta Comisión Financiera Panamericana
(abril 1916). Es en esa ciudad donde le llega la noticia del
primer desembarco de tropas norteamericanas en su país.
Salió inmediatamente hacia los Estados Unidos y, presentándose
en el Departamento de Estado protestó contra la ocupación.
Luego regresó a Cuba y allí recibió un
telegrama informándole que, frente a la crisis gubernamental,
había sido designado a unanimidad por las cámaras,
Presidente de la República, solicitándosele
su inmediato regreso a la patria. Regresó para ocupar
la presidencia el 31 de julio de 1916.
Las tropas
norteamericanas y los agentes intervencionistas impidieron,
sin embargo, el normal funcionamiento del nuevo gobierno.
Tras una serie de dificultades que Henríquez y Carvajal
resistió dignamente, y frente a la resistencia oficial
y popular contra las pretensiones norteamericanas, finalmente
y por orden del presidente Woodrow Wilson, el país
fue puesto oficialmente el 29 de noviembre, en estado de ocupación,
y sometido al ejercicio de la ley militar de las tropas invasoras..
Tras
su derrocamiento, Henríquez y Carvajal salió
del país el 8 de diciembre e inició, desde el
mismo territorio norteamericano, un peregrinaje de protesta
contra la odiosa intervención. Este intenso peregrinaje
lo llevó a Cuba, Francia, Dominicana (por breve tiempo
en 1921) y Estados Unidos de Norteamérica.
Durante
el gobierno de Rafael L. Trujillo fue designado Ministro Plenipotenciario
en Francia, y más tarde en Cuba, país donde
murió en el año 1935.
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