Cómo
sentirse a gusto consigo mismo
Estar a gusto dentro de la propia piel es la mejor arma para vivir
una existencia plena y enfrentarse a las dificultades. Pero la
autoaceptación y la autoestima no suelen ser innatas: hay
que aprender a quererse.
He aquí las claves para conseguirlo.
Venza sus temores:
Si miráramos hacia atrás y analizáramos de
que cosas nos arrepentimos, la mayoría de nosotros diría
que de cosas que dejamos de hacer más que de cosas que
hemos hecho mal.
El miedo puede llegar a ser paralizante. Pero la decisión
firme de lograr los objetivos pese a las dificultades es lo que
marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Venza
cada día en algo que le cause temor.
Utilice la visualización:
La visualización es la técnica psicológica
más efectiva, ya que se trata de que la persona se haga
una imagen mental de cómo le gustaría ser, cómo
le gustaría comportarse y cómo querría que
la viesen los demás.
Relájese, cierre los ojos y contémplese tal y como
le gustaría ser, generando siempre pensamientos positivos.
También puede probar esto: Imagine que es un actor e interprete
un papel. Por ejemplo, si es inseguro o tímido, actué
como si fuera la persona más segura del mundo. Comprobará
cómo a base de repetir una y otra vez la misma conducta,
ésta pasará a formar parte de su comportamiento
habitual sin que se dé cuenta y terminará adquiriendo
la virtud o característica que desea poseer.
Viva plenamente:
Vivir el día a día con plena satisfacción
protege la salud. La realización de actividades que llenan
de placer combate el estrés y la baja autoestima. Estas
actividades incluyen beber una copa, fumar, tomar chocolate, café
o helados, estar con la familia y amigos, hacer deporte, etc.
Equivóquese sin miedo:
Aprendemos mucho más de nuestros fracasos que de nuestros
éxitos. Asuma los fracasos como una valiosísima
experiencia. Es fundamental no depender del que dirán ni
buscar la aprobación de los demás. Tampoco hay que
ser el mejor en todo ni compararse con los demás.
Mímese un poco:
Usted es la persona más capacitada para recompensarse tras
el esfuerzo o de consolarse cuando las cosas salen mal. Intente
arañar media hora al día para dedicarla íntegramente
a usted, a meditar o a realizar algo gratificante.
Deseche lo negativo:
El odio, la venganza, la ira y los demás sentimientos negativos
son reacciones que se aprenden ante la frustración, cuando
las cosas o las personas no se amoldan a nuestros deseos. Debemos
aceptar las cosas como son. Lo más inteligente es rectificar
nuestro carácter e impedir que estos sentimientos negativos
nos destruyan.
Cultive la amistad:
Decía San Agustín que "nada hay más
grato para el hombre que tener un amigo". Cultivar una amistad
auténtica es imprescindible en todo ser humano para sentirse
a gusto. Sin embargo, si cultivamos la amistad, de quien primero
tenemos que ser amigos es de nosotros mismos.
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