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Nuestras Calles |
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Inclusive, a la caída del régimen le fue sustituido por el de Mauricio Báez y en uno de los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano, las autoridades del Ayuntamiento resolvieron reponerlo, denominado en su honor una vía del sector de Villa Juana. El doctor Carlos Arturo Logroño, hijo del eminente intelectual, dice respetar las opiniones adversas a la medida, sin dejar de reconocer los méritos de su progenitor, aclarando que en la época en que fue funcionario "las cosas no eran como fueron al final de la dictadura". Considera que figuras nefastas de la "Era" han merecido esa distinción. "Yo diría que mi padre no sólo merece una calle, sino algún monumento histórico, por sus dotes intelectuales, sus valiosos aportes al país y por los aspectos de su vida que le he narrado", dice al finalizar una extensa entrevista en la que puso de manifiesto facetas humanas, familiares, profesionales y artísticas del polifacético hombre público que parece haber heredado de su abuelo, Fernando Arturo de Meriño, el don de la disertación pública. Pese a haber sido colaborador muy cercano del "Generalísimo", al que le escribía sus discursos y le asesoraba en asuntos internacionales y legales, el enjundioso escritor cayó varias veces en desgracia durante la dictadura, para la que tuvo en privado y en público expresiones de censura, según cuenta el hijo. Inclusive, los días en que cayó en cama para no levantarse jamás ni siquiera fue visitado por el sátrapa. De él no sólo quedan las lecciones del pasado nacional en sus libros, que fueron obligatorios en las escuelas en los años `20. También permanecen latentes piezas de sus elocuentes discursos en ocasiones memorables como cuando se realizó el Vuelo Panamericano, o al instituirse el Día del árbol, o en la fecha significativa en que fueron trasladados los restos de los Padres de la Patria, entre otros. Críticos de Arturo Logroño, como Joaquín Balaguer, dicen que él manejaba "el cinismo como un arma política", pero ese supuesto sarcasmo no sólo le sirvió para responder con perspicacia a los que hacían mofa de su descomunal gordura, sino para cambiar el fatal destino que aguardaba a algunos opositores del "Benefactor". "En una de las primeras conspiraciones de patriotas opuestos a Trujillo, en la que hubo un atentado contra su vida desde el hotel Presidente, se hizo una manifestación repudiando el hecho. Mi padre fue de los últimos oradores y creó una frase famosa en la que expresó que Trujillo era como el sándalo, que perfuma el hacha que lo hiere. Estaba obligando a Trujillo a perdonar a esta gente y aunque esta declaración le costó el cargo de secretario de la Presidencia, Trujillo cedió y dejó en libertad a los autores de la trama", cuenta don Carlos Arturo. El recuerdo de la inusual inteligencia de Arturo Logroño Cohén quedó impreso, además, el un histórico documento que refleja su patriotismo, cuya redacción fue obra suya: "el famoso manifiesto de Cambelén repudiando la ocupación norteamericana", lo que le mereció persecución por parte de los interventores. El doctor Carlos Arturo Logroño, abogado, es depositario de dolorosos y amenos recuerdos de su progenitor, que a pesar de su diabetes, era un gran sibarita. En su residencia de La Romana conserva, además de sillas, vajillas, fotos, armarios y vitrinas, la enorme mesa del comedor de la casa paterna. "Como ve, es muy larga, porque ahí se servía mucha comida, sobre todo en el almuerzo". No sólo por estas piezas está presente en la memoria del notable ascendiente. La mente del hijo registra hasta el temperamento humorístico de este maestro de la improvisación en la tribuna, al que Trujillo atrajo a su entorno más cercano, como lo hizo con lo más granado de la intelectualidad, entre los que Logroño Alsace cita a Julio Ortega Frier y Arturo Peña Batlle, como ejemplos, y porque Logroño Cohén era, a su juicio, "un hombre fuera de serie, aunque quizá no me corresponda decirlo". La corta Vida de Logroño El licenciado Arturo Logroño Cohén nació en Santo Domingo el 12 de septiembre de 1893, hijo de don Alvaro Logroño Marchena y doña Isaura Cohén. Su padre era hijo del ex Presidente y Arzobispo de Santo Domingo monseñor Fernando Arturo Meriño. Debido a ese parentesco, tres de sus hijos llevan uno o los dos nombres del ilustre mitrado: Fernando Arturo, Fernando Antonio, fallecido, y Carlos Antonio. Los demás vástagos son Rafael Leonidas, Reynaldo de Jesús y Martha Milagros, todos procreados con la francesa María Antonia Alsace, con quien casó en 1909. "Monseñor tuvo dos hijos con dos mujeres diferentes: Fernando Arturo Defilló, eminente médico, y a mi abuelo, Alvaro Logroño. De ahí surgen las familias Defilló y Logroño pero, naturalmente, mi abuelo lleva el apellido de la madre y el doctor Defilló también porque, siendo un sacerdote, no podía reconocerlos", cuenta el doctor Logroño. No recuerda el nombre de la abuela, "pero sí sé que era una española". Arturo Logroño inició estudios de farmacia en la Universidad de Santo Domingo que interrumpió para hacer la carrera de Derecho. Tenía su oficina de abogado en la Luperón esquina Duarte, de la Zona Colonial, donde conservaba una de las más ricas bibliotecas, desaparecida durante la revolución de abril. Además de los cargos citados fue senador de la República, secretario de Relaciones Exteriores y de Educación, Bellas Artes y Cultos y profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Santo Domingo. Fue el primer secretario de Estado sin Cartera que hubo en la República pues cuando regresó convaleciente del extranjero, luego de sufrir dos derrames cerebrales, presentaba dificultades para caminar, debido a su gordura, y le fue creado ese puesto. Aunque se distinguió más como orador, "creando el estilo barroco", dejó publicados un Compendio de Historia Patria, Los yanquis en Santo Domingo, obras poéticas y artículos dispersos en periódicos y revistas. Logroño murió el 24 de enero de 1949, a los 56 años de edad. "Enfermó y pasó el año 1948 casi completo en una clínica de Nueva York. Estando allí le dieron dos derrames, logró recuperarse, pero se le presentaron problemas circulatorios y por su misma contextura física, no podía caminar. En el mes de enero le repitió otro derrame. Murió en el país". Logroño y Trujillo Cuando su padre falleció don Carlos tenía 12 años, pero recuerda que "todos los hermanos añorábamos su llegada pues siempre nos traía algo. Era demasiado cariñoso, como lo fue mi madre. Aunque él dormía en una hamaca, gustaba de acostase en la cama junto a todos. Entonces vivíamos en la calle Caonabo cuatro, nuestros vecinos eran el licenciado Leoncio Ramos y el doctor Wenceslao Medrano". -¿Cómo se produce el acercamiento con Trujillo?- "Indudablemente, mi padre era un hombre muy inteligente y había tenido sus inquietudes durante el régimen de Horacio. Fue secretario particular del presidente Jiménes, es decir, Trujillo tenía conocimiento de sus movimientos, por eso inmediatamente subió al poder no solamente se rodeó de personalidades como Arturo Logroño sino de lo mejor que había intelectualmente en la República. Dicen que todos los discursos de Trujillo era él que se los escribía". Refiere que "el jefe" no disimulaba el reconocimiento a esa capacidad de Logroño y narra que su padre escribió un discurso reclamando el derecho al voto de la mujer, que pronunció "doña Fifa Mascaró" en San José de Ocoa. Como estaba vestida de verde, Trujillo la congratuló: "Felicito a la cotorra Mascaró con el pico de Logroño". Reafirma que para entonces, "no se hablaba de peculado ni de corrupción" y aunque entiende que la muerte de los Martínez Reyna "fue una página muy oscura" del trujillato, "yo no creo que hombres de la talla de Peña Batlle, Ortega Frier y de mi padre hubieran permitido jamás un crimen como el de las hermanas Mirabal. Usted puede estar segura que eso no iba a pasar". Logroño fue durante la tiranía víctima de intrigas, chismes y envidia, afirma, porque "siempre fue un hombre muy recto y muy claro". Su caída en desgracia al final de sus días se debió, tal vez, a que en sus cátedras de Derecho Internacional Público expuso abiertamente a sus estudiantes las situaciones desagradables que "empezaban a manifestarse", según le contó al hijo el doctor César Ramos, que fue su discípulo. "Parece que Trujillo se enteró. Mi padre vino de Estados Unidos y pasó alrededor de cinco o seis meses en cama y Trujillo nunca fue a visitarlo". Empero, don Carlos Arturo cree que su antepasado no sentía admiración por "el Benemérito". Jamás, enfatiza, llevó a mi madre a una recepción".Al preguntarle las razones, comenta: "...le faltaban el respeto a cualquiera...". Durante el trujillato, por otro lado, Trujillo no tuvo ninguna distinción con la descendencia de Logroño, "ni nosotros se la pedimos. Mi madre se recogió en su hogar a educarnos y a cuidarnos, nunca se quitó el vestido negro y no se volvió a casar". Por lo demás, ninguno de los hermanos Logroño Alsace, confiesa, fue trujillista. "Nunca fuimos afectos al régimen. Uno de mis hermanos estuvo preso en La 40, le salvó la vida Johnny Abbes, que estudió con él en el Muñoz Rivera. Mi mejor amigo murió en la invasión del 14 de Junio. El régimen de Trujillo no nos gustó, uno se daba cuenta de sus abusos". Entiende que se han levantado blasfemias sobre su padre. Al referirle la versión publicada de que fue Logroño quien descubrió que Almoina había sido el autor de un libro contra Trujillo escrito con seudónimo, aclaró que era imposible debido a que cuando el volumen se escribió, su padre tenía al menos seis o siete meses de fallecido. En la obra se habla de la expedición de junio de 1949 y Logroño murió en enero. "Pero yo me siento tranquilo y muy conforme con la vida pública de mi padre. Al contrario, lo que encuentro es mucha gente que me habla bien de él, ponderando su inteligencia, su cultura", dice. En su espléndida memoria están grabadas hasta las ocurrencias de su padre a quien un adulón de la época le llevaba a diario una lechosa Cartagena que dejó de obsequiarle en una caída en desgracia, alegando que la mata se había secado. En una ocasión, alguien le dijo que él tenía la barriga llena de m. y Logroño le contestó: "lo mismo que tienes tú en el cerebro". En un viaje a Puerto Plata, el anfitrión, para deslumbrarlo, le dijo: "tengo unas palomitas recién cazadas, fresquecitas, traídas desde Luperón ¿usted desea una docenita?". Y él respondió: "hijo mío, tráeme bandadas". En 1933, los servicios de seguridad de Trujillo acusaron al cónsul de Italia en el país, Amadeo Barletta, de conspirar contra el Gobierno por lo que el tirano, supuestamente, le abofeteó aunque lo cierto es que lo redujo a prisión. Mussolini exigió la libertad de su funcionario consular, amenazado enviar al país una flota de guerra por lo que "el jefe" debió poner a Barletta en libertad, pero Logroño, entonces Canciller, fue destituido. "Mi padre expresó: es la primera vez que veo que la soga se rompe por lo más grueso". La Calle El doctor Carlos Arturo Logroño considera que la designación de una calle en homenaje a su padre se debe "al reconocimiento de las autoridades que vieron en él a una figura internacional: miembro de la Real Academia, orador de talla, un político honesto y serio a pesar de que brilló más durante el oprobioso régimen de Trujillo". Al comentarle que hay quienes piensan que no la merece por su colaboración con la tiranía, surge el nombre de Joaquín Balaguer que en vida recibió ese homenaje, aunque después se eliminó la denominación. A propósito, se le pregunta en torno al tratamiento despectivo que le da el ex Presidente a su pariente en sus Memorias de un cortesano de la Era de Trujillo. "Lo trata muy mal. Nunca lo vio con buenos ojos, ni a él ni a ningún otro de los intelectuales más conspicuos". -¿Le hacían sombra?- "Claro, El surge cuando ellos van desapareciendo. Murió en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, después de realizar un gran servicio a su patria, en el año 1949. http://www.provinciasdominicanas.org/calles/calles4.htm Vuelo Panaméricano
El Vuelo Panamericano pro Faro de Colón entraña también un llamamiento solemne a todos los poderes del mundo civilizado con el fin de que depongan su actitud bélica, para que aporten su esfuerzo generoso y sea un hecho la paz permanente, la más franca comprensión y armonía de todos los ciudadanos del Continente Americano y del mundo. Acontecimientos de significativa trascendencia histórica, que repercutó en todos los países latinoamericanos, del caribe y Europa, lo fue el Vuelo Panamericano El recorrido aéreo por los cielos americanos fue una proyección de la Quinta Conferencia Internacional Americana, donde los Estados Unidos pertenecientes en el cónclave aprobaron por unanimidad la Resolución mediante la cual se recomendó a los Gobiernos de las Repúblicas Americanas, honrar la memoria del Gran Almirante Don Cristóbal Colón con la erección de un Faro Monumental en su honor, monumento que había de ser levantado en la ciudad de Santo Domingo con la cooperación de los gobiernos del Continente Americano. Los gobiernos de Cuba y la República Dominicana, receptivos de esa directiva, se decidieron por mancomunar esfuerzos para crear una escuadrilla aérea que rasgara los espacios etéreos en recorrido de Buena Voluntad por los países americanos, haciendo de ese modo un llamado fraternal a esos pueblos a fin de que participaran en la cristalización del proyecto. La Escuadrilla Panamericana estuvo integrada por cuatro aviones. Tres de ellos procedían de Cuba y pertenecían a la Sociedad Columbista Panamericana, al Ejército Constitucionalista de Cuba y a la Marina Constitucional Cubana, respectivamente. El restante pertenecía al cuerpo de Aviación del Ejercito Nacional de la República Dominicana los aviones cubanos del tipo "Stinson" se les bautizó con el nombre de Santa María, Pinta y Nina. Sus pilotos fueron los tenientes Antonio Menéndez Peláez, Feliciano Risech Amat y Alfredo Jiménez Alum, ases de la aviación militar cubana La unidad dominicana fue bautizada con el nombre de "Colón", un avión del tipo Curtiss Wiright R-19 adquirido por el gobierno Dominicano en los Estados Unidos con mira a la participación en el Vuelo Panamericano. Este aparato fue piloteado por el Mayor Frank A Feliz Miranda y su asistente, el sargento mayor mecánico Ernesto Tejeda. El vuelo se inició a las 9:50 a.m. del día 12 de Noviembre de 1937, cuando despegaron desde el campo de aviación "Miraflores" con destino a San Juan de Puerto Rico, para seguir ruta hacia numerosos países. En Colombia ocurrió la tragedia en la que sucumbieron los aparatos y tripulantes cubanos cuando una tempestad envolvió la escuadrilla. El desastre sobrevino en horas de la mañana del 29 de diciembre de 1937, en las cercanías de Cali en el Departamento de El Valle, a poco tiempo de haber despegado la escuadrilla del aeropuerto local con rumbo a Panamá, Los únicos sobrevivientes al desastre aéreo fueron el mayor Feliz Miranda y su copiloto el sargento mecánico Tejeda, quienes aterrizaron en Panamá a las 2:30 de la tarde, cerrándose de ese modo un luctuoso episodio de nuestra historia aérea. El avión "Colón" se encuentra en la actualidad en la Base Aérea de San Isidro, en donde se erigió un Monumento al General de Brigada Piloto Frank A Feliz Miranda. La realización de este vuelo tuvo su origen en la V Conferencia Internacional Americana, en Cual se reunieron todos los Presidentes de los países de América. En esta conferencia los gobernantes se pusieron de acuerdo y emitieron una resolución conjunta en la que se dispuso la construcción de un monumento que honraría la memoria del Almirante Cristóbal Colón, quien fuera el ideólogo y quien llevó a cabo la capitanía de la histórica travesía del océano Atlántico para el descubrimiento del Nuevo Mundo El 12 de octubre de 1492, posteriormente llamado: América. En esa misma resolución se establece que dicho monumento debe ser construido en Santo Domingo, por ser donde Cristóbal Colón encontrara tierra firme por primera vez, y que debía construirse con la cooperación de los gobiernos y pueblos de América. Para la realización de la obra se creó una Comisión Permanente, integrada por miembros del congreso directivo de la "Unión Panamericana", la cual convocó a un concurso para el diseño de lo que se llamaría "Faro a Colón". En este concurso participaron 455 de los mejores arquitectos de 48 países. La segunda ronda del concurso se llevó a cabo en Rió de Janeiro, Brasil, donde un jurado internacional seleccionó el diseño presentado por el arquitecto inglés J.L.Gleave, quien se encargaría de la construcción del monumento, en donde descansarían para siempre los restos del descubridor de América. Para hacer un llamado fraternal a los pueblos y países que formaban la Unión Panamericana, y que participasen en la construcción de tan importante obra, los gobiernos de Cuba y República Dominicana, acordaron formar una escuadrilla aérea para sobrevolar los cielos de América y así darle un impulso decisivo a ia resolución tomada en la V conferencia Internacional Americana. ORGANIZACION DEL VUELO Las personalidades de aquella época que cristalizaron el proyecto del Vuelo Panamericano Pro-Faro a Colon fueron:.- Rafael L. Trujillo Molina (Presidente de la República Dominicana) 2.- Dr. Federico Laredo Bru (Presidente Constitucional de Cuba) 3.- El Presidente de la Sociedad Colombista Panamericana 4.- El Coronel Fulgencio Batista y Zaldívar (Jefe de Estado Mayor del Ejército Constitucional de Cuba) 5.- Coronel Ángel A. González (Jefe de la Marina Constitucional Cubana)Los pilotos escogidos para este vuelo fueron: Teniente Antonio Menéndez Peláez (Marina Constitucional Cubana) Teniente Feliciano Risech Amat (Marina Constitucional Cubana) Teniente Alfredo Jiménez Alum (Marina Constitucional Cubana) Mayor Frank Andrés Feliz Miranda (Del Cuerpo de Aviación de la República Dominicana). Los Mecánicos fueron: 1.- Roberto Medina, República de Cuba 2.- Manuel Naranjo y Pedro Castillo, República de Cuba 3.- Sargento Ernesto Tejeda, República Dominicana. Los Aviones: Para la travesía se escogieron tres aviones pertenecientes a la República de Cuba "los cuales fueron bautizados con los nombres de las tres embarcaciones utilizadas por Cristóbal Colón en su viaje original en el descubrimiento del nuevo mundo: Este es el Avión Mustang P-51 en su tiempo una de las aeronaves más modernas con que contaba la otra Aviación Militar Dominicana El entonces Mayor Frank Feliz Miranda, Jefe del Vuelo Panamericano pro Faro a Colón se despide desde la cabina del avión Colón, del cual fué piloto. El vuelo se inicio el 12 de noviembre de 1937. Detrás el Teniente Menéndez Peláez navegante de la escuadrilla y uno de los aviadores cubanos que perecieron en el trágico accidente de Cali, colombia. Santa María (Piloteada por el Tte. Antonio Menéndez Peláez) Pinta (Piloteada por el Tte. Alfredo Jiménez Alum) Niña (Piloteada por el Tte. Feliciano Risech Amat). Luego de varios grandes actos que fueron preparados para despedir el "Vuelo Panamericano", este partió de la ciudad de Santo Domingo el 12 de Noviembre del año 1937, desde el aeropuerto de Punta Torrecilla. A estos notables actos fueron celebrados con un espléndido programa al que asistieron visitantes de la misión diplomática de Cuba. Hubo audiencias solemnes en el palacio presidencial, recepciones, bailes, etc. La bendición de las aeronaves fue realizada por Monseñor Ricardo Pittini. LEY QUE FIJO LA UNIFICACION DEL VUELO En ejercicio de la atribución que me confiere el artículo 37 de la Constitución del Estado, promulgo la presente ley y mando a que sea publicada en la Gaceta Oficial, Listín Diario y La Opinión. Dada en Ciudad Trujillo, Capital de la República Dominicana a los nueve días del mes de noviembre del año 1937. DETALLE DE LA TRAVESIA DEL VUELO PANAMERICANO El primer país que tenía la escuadrilla como punto de destino fue puerto Rico, llegando a San Juan a las 12:40 del mismo día, fueron recibidos con gran pompa por parte de las autoridades de este país y representantes consulares de República Dominicana. A las 06:30 horas del día 14 del mismo mes partieron de San Juan Puerto Rico, hacia la ciudad de Caracas, Venezuela, llegando al Aeropuerto La Guaira en Maiquetía, a las 11:20 de la mañana y el miércoles 17 de noviembre de 1937 se trasladaron a la ciudad de Caracas. Le fue preparada una recepción a los pilotos del Vuelo Panamericano en la comandancia de la tercera zona del Ejército Venezolano, asistiendo toda su oficialidad. A las 07:15 horas de ese 17 de noviembre, salieron del aeropuerto de Maiquetía dirigiéndose al aeropuerto de Port of Spain, Trinidad. El avión "La Niña" de la armada Cubana, al pasar la línea ecuatorial. (Foto tomada desde el avión "Santa María" de la sociedad Colombista Panamericana, por el cronista de vuelo. Las autoridades y el público a la llegada de los aviones del vuelo Panamericano Pro-Faro a Colón, a Belén do Paraná, Brazil (Foto tomada por el cronista de vuelo. El día 18 partieron a las 06:30 de este punto y su próxima meta: Paramaribo, capital de la Guayana Holandesa, aterrizando a las 2:30 P.M. después de haber volado 6 horas. Este punto era uno de los más difíciles de esta misión, por el duro sol tropical y la larga distancia de 630 millas. Fueron recibidos por los cónsules dominicano y cubano y numeroso público. Luego en la noche recibieron un agasajo de parte del gobernador. El día 19 de noviembre, la escuadrilla partió rumbo a Belén Do Paraná en Brasil, teniendo que volar 820 millas para llegar a ese punto, al que arribaron al día siguiente la 1:40 PM. del día 21 partieron a la ciudad de Fortaleza, Brasil, en la cual aterrizaron a las 4:30 PM; en esta pierna tuvieron que volar inmensas zonas selváticas la cual lo hicieron sin ningún contratiempo. En Brasil, además la ciudades de Belén y Fortaleza, visitaron Natal, Recife, Bahía y Rió de Janeiro. El 29 de noviembre salieron de Porto Alegre en Rió de Janeiro y su próximo destino fue Montevideo, llegando a las 12:45 del día 30, donde permanecieron por varios días en esta ciudad de Uruguay. El día 3 de diciembre, a las 10:35 AM. aterrizaron en el Aeródromo Militar "El Palomar" cerca de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Hicieron una ofrenda floral en la tumba del prócer José de San Martín. El día 8, la escuadrilla partió hacia Santiago de Chile, llegando el día 9 Luego de su estadía en este país su próximo punto era La Paz, Bolivia, a donde llegaron el día 13, y en forma similar a los otros países, fueron homenajeados y agasajados muy calurosamente. Inicio DE LA TRAGEDIA El día 15, desapareció en pleno vuelo el avión denominado La Niña piloteado por el Teniente Feliciano Risehc de la Marina Cubana, cuando todos se vieron envueltos en una neblina que forzó el aterrizaje en Pisco de los aviones Colón y la Pinta. El Santa María continuó el vuelo a Lima Perú aterrizando a las 1:20 de la tarde del mismo día. Después de una búsqueda intensa sin ningún resultado positivo los aviones Colón y La Pinta deciden continuar su vuelo a Lima, Perú; llegando a las 10:55 de la mañana al Aeropuerto Lima tambo. Treinta y cinco horas después de la desaparición de La Niña; Colón y La Pinta, después de arreglar desperfectos de radiocomunicación lograron contactar con la otra aeronave informando que tuvieron que aterrizar en el valle de San Juan. Luego de la reorganización de la escuadrilla continuaron su travesía, trasladándose a Colombia, llegando a la ciudad de Bogotá, el día 26. Según informaciones recogidas en el lugar del siniestro, los aviadores tomaron la dirección del Rió Cali, hacia arriba y se encontraron de improviso encajonados en su peligrosa cuenca y como los aparatos llevaban mucha carga no pudieron tomar altura suficiente para evadir el peligro. El mismo día del accidente a las 2:30 PM. en Panamá, el avión Colón, piloteado por el dominicano Mayor Frank A. Feliz Miranda, aterriza y es cuando se entera del terrible accidente. El martes 25 de enero del año 1938, llegó a la capital de República Dominicana, abordo del buque Transporte de guerra Presidente Trujillo. El Mayor Frank A. Feliz Miranda, llegó a la patria dominicana cubierto de gloria, después de haber realizado la hazaña de circundar el continente americano en compañía de los infortunados aviadores cubanos que hallaron La inmortalidad en comunión íntima con el infinito en las montañas de Cali. |